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martes, 7 de abril de 2015

Ley de Prensa de Fraga

Hay veces que los elementos no hace falta comentarlos. Si leemos algunos artículos de esta ley de 1966 entenderemos lo difícil que era editar en unos años en los que al franquismo le quedaba menos de una década. Prácticamente todo estaba sujeto a ser censurado. Fíjense en el artículo 2º  de dicha ley, con esto cualquiera publicaba algo:

Son limitaciones (a la libertad de expresión y a lderecho a la difusión de informaciones): el respeto a la verdad y a la moral; el acatamiento a la Ley de Principios del Movimiento Nacional y demás leyes fundamentales; las exigencias de la defensa nacional, de la seguridad del Estado y del mantenimiento del orden público interior y la paz exterior; el debido respeto a las instituciones y a las personas en la crítica de la acción política administrativa; y la independencia de los Tribunales y la salvaguardia de la intimidad y del honor personal y familiar.

sábado, 26 de enero de 2013

El peligro de una letra




Si le echamos un vistazo a Imprenta Babel podremos encontrar una anecdota referente a la censura. Cumple este hecho una norma que me he encontrado en numerosos casos, en caso de duda... El censor censuraba.


Quiero referir aún un último hecho que encuentro en el weblog del escritor gallego Ramón Nieto en referencia a una novela que intentó publicar con la recién estrenada ley Fraga. Se trata de la obra que lleva por título La señorita B. La novela fue publicada por fin en 1971, tras siete años de silencio, pero a las pocas semanas de aparecer en las librerías fue secuestrada por la policía franquista por orden del TOP (Tribunal de Orden Público). La sentencia era muy clara: guillotina para el libro, cárcel para el autor. En 1974 la obra fue publicada en una versión reelaborada y modificada por la censura de la época. El autor se vio obligado a cambiar una letra de la portada, concretamente se debía suprimir la letra B. Y fue editada con un nuevo título: La señorita.
¿Por qué se suprimió la letra B del título? Resulta que el censor le dijo al propio Nieto que esa letra en la portada tenía que eliminarse porque estaba seguro de que en aquella enigmática B había algo subersivo. Esto ocurría en 1974, a las puertas de la democracia.