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lunes, 29 de febrero de 2016

El aspecto varonil



En 1964, mods y rockers se destrozaban la cara y el alma en las playas de Brighton.

¿Y, en España?

¿Por qué cada día se ven más chicos con melena? Es una pregunta que todos nos habremos hecho en más de una ocasión pero... ¿Le hallamos respuesta? No; no la hallamos ya que es para nosotras incomprensible que haya chicos capaces de despreciar  una de las cualidades que nosotras más admiramos y apreciamos en ellos: un aspecto varonil.

Por eso nos llena también de estupro ver que prefieren convertirse en ridículos maniquíes que exhiben un "sueter" distinto a cada hora del día. Y en el colmo del mal gusto hasta son capaces de colgar una cadenita de su brazo. A este paso no sería de extrañar que algún día los viésemos tan cargados de bisutería como "un gran jefe indio"

¿De qué habrá servido entonces tantos años de civilización, si hay quién se empeña en hacer el indio todavía?

Nueva Ola, Revista Relevo, 42-43 (1964)

miércoles, 6 de mayo de 2015

¿Dónde iría Rod?



La noticia del día





En Irán hay que llevar cuidado con cejas, crestas, tatuajes, bronceados y, sobre todo, con peinados homosexuales y "diabólicos".



martes, 5 de noviembre de 2013

La barba no es moderna



Leyendo un chacarrillo que no viene a cuento sobre un concurso de barbas, recordé algo que escuché en la radio hace tiempo y que me ha tocado constatar. 

Pedro I de Rusia que adoraba lo europeo como moderno que era, decidió que las barbas no lo eran: ni modernas ni europeas. Por tanto, el verbo censurar debería relacionarse con el infinitivo rasurar. Pedro I ordenó a los miembros de su corte y oficiales que se afeitaran algo que soliviantó a los boyardos, nobles terratenientes orgullosos de sus apéndices capilares. En caso de no hacerlo estableció un impuesto de 100 rublos.

Por supuesto, admitió que los sacerdotes ortodoxos pudiesen las barbas y permitió, de la misma manera, que los campesinos también pudiesen llevarlas. ¿Cómo controlarlos a todos?


sábado, 22 de junio de 2013

Eels o cuando las barbas de tu vecino veas cortar...


Hace pocas semanas hablábamos sobre el asunto de los peinados dirigidos en Corea del Norte.

Pero el asunto va más allá de los países dictatoriales (algo que estamos intentando poner de manifiesto con este humilde blog).

Leo con cierta incredulidad (sólo cierta) que Mark Oliver Everett, es decir, la razón de ser de Eels decidió afeitarse la barba cansado ya de los exhaustivos registros en los aeropuertos norteamericanos tras los atentados del 11-S. 

Ya se sabe si se parece a un talibán, puede ser un talibán…

Así, con la excusa de esta autocensura capilar me descuelgo con una canción de este extraordinario artista:




lunes, 29 de abril de 2013

De los pelos



Si recientemente hablábamos de lo inconveniente de ser guapo en según qué lugares, no puedo dejar de colgar la preocupación del gobierno de Corea del Norte y de su líder Kim Jong-un de que sus ciudadados vayan guapos en la imagen y en el siguiente enlace podéis obervar los peinados que están permitidos en las peluquerías.

Supongo que todo se reduce a que nadie copie el pelazo con el que contaba su padre Kim Jong-il.